#CeroMuertesEvitables

¿En qué consiste la Movilización Nacional para la disminución de la mortalidad materna y del recién nacido?

El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), con el apoyo de agencias de cooperación internacional como Unicef y OPS, lidera una iniciativa para disminuir la mortalidad materna y del recién nacido en los próximos cinco años.


Esta movilización se propone dar un fuerte impulso político, social y comunitario a varias acciones para sumar e involucrar a quienes toman las decisiones a nivel nacional y local, al personal de salud, a las madres, padres y familias, empresas, sociedades científicas, medios de comunicación, periodistas, estudiantes y a la sociedad en su conjunto.

¿Por qué es importante esta movilización?

Aunque las condiciones de salud han mejorado en las últimas décadas, Paraguay ha avanzado muy lentamente en la disminución de la mortalidad materna y de recién nacidos.

En el país, una mujer muere cada tres días por causas relacionadas con el parto, y todos los días fallecen cuatro niños menores de 28 días; en ambos casos, la mayoría de las muertes es evitable.

 

Es importante destacar que el 20% de las muertes maternas se registra en adolescentes embarazadas debido a que sufren mayores riesgos por su corta edad.

 

La mayoría de las muertes maternas se da durante el parto o en los días subsiguientes por hemorragias, complicaciones posaborto, como así también por hipertensión arterial.

 

Las principales causas de muertes de recién nacidos están relacionadas a las condiciones del parto y a las circunstancias que acontecen durante las horas y días transcurridos antes y después de este.

¿Qué propone lograr la Movilización Nacional?

  • Inversión necesaria del presupuesto nacional para este tema, que trascienda distintos gobiernos.
  • Fortalecer a los servicios de salud en recursos humanos, infraestructura, equipamientos e insumos.
  • Que las mujeres, sus parejas y familias reciban información y acudan oportunamente a los servicios para el parto y controles.
  • Que la comunidad apoye acciones a su alcance, como el transporte y albergue solidario de mujeres que darán a luz.
  • Que el sector privado apoye la Movilización como parte de sus acciones de responsabilidad social. 

¿Qué zonas del país abarcará?

En una primera etapa, se fortalecerán las regiones sanitarias con alto índice de mortalidad materna y del recién nacido: Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú, Concepción, Guairá y Ñeembucú.

Posteriormente, la Movilización llegará a todas las regiones sanitarias, direcciones de salud, hospitales y unidades de salud familiar de Paraguay.

¿Cómo te podés sumar?

Mujer Embarazada

Si estás embarazada, una forma de participar es haciéndote un control prenatal antes del tercer mes, y luego como mínimo con cuatro controles antes del parto. Seguí las instrucciones médicas e informate sobre las señales de alarma para acudir inmediatamente al servicio de salud. Recordá que todas las consultas en los centros de salud y hospitales públicos o unidades de salud familiar son gratis, así como los medicamentos: ácido fólico, hierro y vitamina A, entre otros.

Además, prevé tu parto en un servicio de salud, con asistencia médica. Hablá con el médico sobre cómo será el nacimiento: siempre es mejor que sea natural, y solo en casos estrictamente necesarios debe ser por cesárea. El parto natural prepara mejor al bebé para respirar, evita menos complicaciones y hace que la recuperación de la mamá sea más rápida. Es importante la atención médica profesional en el momento del nacimiento, ya que de presentarse complicaciones, vos y tu bebé tendrán mayores posibilidades de estar bien.

Si sentís que ya está por nacer tu bebé o tenés señales de peligro como contracciones, sangrado, fiebre o malestar, andá a un servicio de salud u hospital público.

signos de alarma durante tu embarazo

Si estás embarazada y tenés alguno de estos síntomas, andá inmediatamente al médico:

  • No se mueve tu bebé o se mueve poco;
  • Estás perdiendo sangre por la vagina, tenés flujo y mal olor en tus partes íntimas;
  • Se te hincha la cara, manos y piernas;
  • Sentís mucho dolor de panza, cabeza o malestar;
  • Tenés mucho dolor en el pecho, fiebre o dolor de cabeza.
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Recomendaciones para después del parto

Cuando tengas tu bebé, exigí que te permitan dejarlo junto a vos, para que reciba el calor de tu cuerpo y le puedas dar inmediatamente la leche materna después del nacimiento. Procurá también que tu bebé permanezca a tu lado durante el tiempo que estés en el hospital, para que puedas darle de mamar y reciba tu calor y cariño.

Tenés que exigir que a las dos horas del parto el médico o profesional de salud te controle. Este es el primer control que te van a hacer luego del nacimiento.

El segundo debe ser dos días después de salir del hospital. Es importante que te vuelvas a ir al centro de salud para este segundo control. Hacé caso a lo que te diga el médico sobre tus próximos controles y los cambios normales que sucederán en tu cuerpo después del parto.

Cuando llegues a tu casa, recordá que, además de atender al bebé, es importante que te cuides vos después del parto y cuando le das de mamar a tu hijo o hija. Tratá de descansar lo más posible para que puedas recuperarte pronto. Pedí ayuda a tu pareja o familiares en lo que necesites. No te preocupes demasiado por la limpieza de toda la casa, el lavado de ropas o las comidas. Pedí la ayuda que requieras.

Después del parto vas a tener cambios en tu cuerpo, que son normales

  • Vas a perder sangre, como una menstruación, durante dos semanas aproximadamente. De a poco irá disminuyendo hasta parar.
  • Se te pueden hinchar las piernas y los pies. Cuando puedas, levantá tus pies estando acostada o sentada.
  • A lo mejor te va a costar ir de cuerpo (estreñimiento). Para evitar esto, tomá mucha agua, jugos de frutas y, en lo posible, comé frutas y verduras frescas.
  • La leche materna te va a salir entre los tres a seis días después del parto; mientras tanto, vas a tener un líquido más parecido a agua, que tenés que darle a tu bebé. Se llama calostro y le alimentará, así como le dará defensas contra enfermedades. Es importante que no dejes de darle solamente el pecho desde su nacimiento y hasta los seis meses, y que no suspendas el amamantamiento, para que no disminuya tu cantidad de leche.
  • Si tenés mucho dolor, inflamación, grietas en el pezón o fiebre, consultá rápidamente con el doctor o doctora. Preguntá cómo evitar complicaciones y cómo preparar tu pecho antes del nacimiento de tu bebé.
  • Al amamantar el bebé, durante muchos meses puede que no te baje el periodo. De todos modos, preguntá al médico o médica cómo cuidarte de otro embarazo si no querés tener un bebé enseguida.

Señales de alarma después del parto

Si presentás alguno de estos síntomas después de dar a luz, andá inmediatamente al centro de salud:

  • fiebre;
  • Escalofríos (chuchos;
  • Pérdida de líquido vaginal con mal olor y de color marrón o achocolatado;
  • Mucho dolor en el bajo vientre;
  • Si sentís que tenés como una pelota en el útero;
  • Si se te hincha el pecho y te duele;
  • Si tenés mucho sangrado de golpe;
  • Si te duele o arde cuando orinás;
  • Si sentís mucho calor o se te hinchan mucho las piernas.

Cuando nazca el bebé: Los controles médicos y vacunas

Se aconseja llevar al bebé al primer control médico al tercer día de salir del hospital, y luego una vez al mes para ver si crece, aumenta de peso, si necesita vacunas y si está sanito. Informate sobre las vacunas que debe recibir y llevalo a vacunar en fecha. La alimentación del bebé, desde el nacimiento hasta los seis meses de edad, debe ser con leche materna exclusivamente. Esto significa que toma solo leche materna, sin otros alimentos, agua ni líquidos, con excepción de medicamentos y vitaminas, si el médico lo indica. La leche materna proporciona el alimento y toda el agua que necesita el bebé durante los primeros seis meses de vida. Además, lo protege contra enfermedades. Debés darle de mamar cada vez que el bebé lo desee. El amamantamiento logra una mayor conexión entre la mamá y su bebé.

Cuidados

Lavate las manos con agua y jabón cuando vas a dar de mamar a tu bebé y después de cambiar los pañales. Con la ayuda de tu pareja o familiares, tratá de mantener bien limpia la pieza donde está. Cuando duerma el bebé, asegurate de ponerle mosquitero para evitar picaduras de insectos.

Signos de alarma en el recién nacido

Si tu bebé tiene alguno de estos síntomas, llevale al médico inmediatamente:

  • Fiebre o está muy caliente;
  • No orina durante las primeras 24 horas en la casa;
  • No hace cacá durante las primeras 48 horas en la casa;
  • Hay sangre en su cacá;
  • Tiene los labios o las uñas azules;
  • Le cuesta respirar (juku’a) o tiene quejido en el pecho (pyahe);
  • Tose mucho;
  • Le sangra la nariz;
  • Tiene mocos verdes o amarillos en los ojos;
  • Debajo del cordón umbilical, su piel está enrojecida o con pus;
  • Su piel está pálida o tiene color amarillento o azulado;
  • Tiene diarrea con muy mal olor;
  • Vomita mucho;
  • Llora todo el rato y es difícil de consolar;
  • No puede tomar la leche materna, se niega varias veces a mamar o mama poco;
  • Duerme mucho y está flácido (kangy);
  • Tiene lesiones o ampollas en la piel.
 

Adolescente

Si sos adolescente, es importante que sepas que la maternidad y la paternidad son una gran responsabilidad y que conlleva riesgos iniciar la vida sexual de manera temprana. Dialogá con tu mamá, papá u otro adulto de la familia, con el médico o personas de confianza, sobre todo informate apropiadamente. Esto es importante para prevenir un embarazo antes de tiempo o adquirir enfermedades de transmisión sexual.

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Si estás embarazada, debés ir al servicio de salud u hospital más cercano para la consulta médica, de modo a poder iniciar los controles prenatales necesarios y evitar complicaciones que ocurren con mayor frecuencia en embarazadas menores de 20 años.

Alimentate sanamente, no consumas bebidas alcohólicas y no fumes cigarrillos o sustancias peligrosas, incluyendo medicinas naturales, yerbas, etc. Es importante que sepas que en el embarazo adolescente existen mayores riesgos, como, por ejemplo, parto prematuro; bajo peso del bebé al nacer; anemia; depresión o ansiedad; diabetes gestacional; dificultades asociadas con fumar durante el embarazo; hipertensión, etc.

Si encontrás dificultades en tu casa, recurrí a otros familiares, a tu pareja, amigos o al profesional de salud, que podrán acompañarte y apoyarte durante tu embarazo.

 

Papá del bebé

Si vas a ser papá, podés adherirte a la Movilización Nacional cuidando a la madre durante el embarazo y parto, acompañándola y llevándola a los controles médicos. Además, colaborando en las tareas del hogar. Una vez que nace el bebé, es importante que compartas su cuidado, que le des cariño, que lo acompañes a los controles médicos y te informes y aprendas sobre las señales de alerta o enfermedad. Durante el amamantamiento mantenete pendiente de que madre y bebé estén tranquilos y apoyados.

Es importante tu actitud positiva y proactiva en todo momento, ayudando a la mamá a que tenga más energía y mejore su estado de ánimo. Tu aporte como papá, es fundamental."

 

Familia

Si sos un familiar de la embarazada, ayudala para que pueda asistir a sus controles en la fecha indicada. Dale mucho afecto. Ayudá a tomar decisiones inmediatas si la embarazada no está bien e informate sobre las señales de alarma. Colaborá cuando se necesite trasladarla de manera urgente al servicio de salud. También podés ayudar para que ella pueda dar de mamar cada vez que el recién nacido lo necesite. No recomiendes nunca agua o té para el bebé. El pecho exclusivo es suficiente hasta los seis meses.

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Si tenés hijas e hijos adolescentes, dialogá con ellos sobre valores, responsabilidad y formas de planificación familiar, para prevenir embarazos a temprana edad.

Si en tu casa vive una embarazada adolescente, es importante que sepas que ella necesita mucha atención y comunicación. En primer lugar, debe sentirse aceptada, apoyada y orientada ante sus miedos o preocupaciones en todo momento. Asimismo, debés asegurarte que asista a todas las consultas médicas prenatales y cumpla con las indicaciones del personal de salud.

 

Profesional de salud

Si sos un profesional de la salud, tu trabajo profesional y humano es fundamental para que la embarazada y el bebé estén protegidos y reciban una asistencia de calidad y buen trato durante sus consultas. Cumplí con los protocolos e instrucciones impartidas por el Ministerio de Salud. Atendé y orientá a las embarazadas cuando acudan al centro de salud: ellas necesitan entender con claridad todas las informaciones. Hacete de tiempo para explicarle los hallazgos y recomendaciones. Si ves un signo de alarma en la embarazada o bebé, dale prioridad al caso, avisá a tus superiores y ayudá a que se realice el seguimiento correspondiente.

 

sociedades científicas

Si formás parte de una sociedad científica, como la Sociedad Paraguaya de Pediatría, la Sociedad Paraguaya de Ginecología y Obstetricia u otra asociación, podés ayudar a generar una alianza estratégica con el Ministerio de Salud, que se encuentra liderando la Movilización Nacional. Además, se podrían establecer pautas a seguir entre sus asociados y difundir información relacionada con el tema entre ellos. También se aportaría a la causa redactando artículos de interés y difundiendo datos que ayuden a generar nuevas investigaciones y propuestas.

 

Comunidades

Si sos miembro de una comunidad y, por ejemplo, estás en una comisión vecinal, podés hacer una lista de la cantidad de vecinas embarazadas que requieran de ayuda durante el embarazo y posparto. Se pueden hacer visitas a las embarazadas para recomendarles hacerse los controles prenatales. Es posible ayudar haciendo llegar propuestas o necesidades a las instituciones próximas.

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También podés ser parte de una casa materna u ofrecer transporte solidario. Si vivís cerca de un centro de salud u hospital y tenés una pieza o lugar disponible, ofrecete a dar hospedaje a una mujer que va a dar a luz y que viene de un lugar distante. Si tenés un hostal u hotel, podés ofrecer un servicio de alojamiento transitorio para la embarazada.

Otro modo de contribuir es en el traslado de la embarazada al centro asistencial en el vehículo de un miembro de la comunidad, estableciendo un fondo común para el pago del combustible.

 

autoridades

Si ocupás un cargo público, ya sea de intendente o gobernador, podés asumir el compromiso firmando un acuerdo para priorizar la salud de las embarazadas y de los bebés, trabajando con el consejo distrital de salud, en coordinación con los directores y autoridades de hospitales y centros de salud, así como con miembros de la comunidad, de modo a saber cuáles son las causas específicas de muertes de embarazadas y bebés y rendir cuentas sobre los avances en la disminución de estos fallecimientos.

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Si ocupás la jefatura de un ministerio del Poder Ejecutivo, es posible realizar acciones puntuales que ayuden a la meta de disminuir la mortalidad materna y del recién nacido en el país, de forma articulada con el Ministerio de Salud.

Si formás parte del Poder Legislativo, también es posible sumarse apoyando leyes que permitan garantizar actividades y presupuesto para mejorar la salud materna y neonatal en el país.

 

periodístas y líderes de opinión

Si sos un periodista o tenés un medio a tu cargo, podés comprometerte con la causa ayudando a poner como prioridad esta Movilización Nacional, escribiendo artículos, reportajes o realizando notas periodísticas sobre las causas de la problemática, análisis de la situación y cómo, entre toda la sociedad, podemos sumar y disminuir las cifras devastadoras de muertes de embarazadas y sus bebés.

 

Empresas y gremios

Si sos empresario/a, podés colaborar incorporando esta temática a las gestiones de responsabilidad social de tu empresa. Es clave el respeto de los derechos de las empleadas que están embarazadas o con bebés recién nacidos en la empresa, ofrecerles un plan de salud familiar para los colaboradores, sus hijos y sus parejas, sin tener en cuenta los niveles jerárquicos. Podés comprometerte con políticas e infraestructura para lactancia en el lugar de trabajo y para la extracción y conservación de leche durante el periodo de amamantamiento.

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También podés articular acciones en las comunidades de intervención de la empresa, que ayuden a la implementación del programa del Ministerio de Salud. Además, pueden ayudar a financiar componentes de esta iniciativa.